La España Actual: una pausa en la inconmensurable “actualidad”.

Febrero 13, 2008

La cultura del miedo

A menos de un mes para las elecciones generales del 9 de marzo, la habitual y ya conocida pugna por quién da más ha traspasado la barrera del cheque y se asienta ya en la cuestión de quién nos protegerá más ante los peligros que nos acechan.

Este asunto ha sido estudiado ya en multitud de ocasiones, principalmente en Estados Unidos debido al arraigo que ha conseguido entre su población. Pero esta técnica de obtención de votos a traspasado el Atlántico y ya se encuentra en nuestro país. Aquí, es habitual ver la puja de los partidos políticos por ver quién ofrece más: cheques, dentista gratis, reducción de impuestos… Pero esta especie de caciquismo del siglo XXI está dejándose a un lado para centrar los esfuerzos en otra manera de recaudar votos mucho más efectiva con la sociedad de nuestros tiempos, la cultura del miedo.

Porque el miedo es el sentimiento más traidor que ha podido poseer el ser humano. La codicia y el egoísmo son fácilmente censurables, lo que ha hecho que pierdan fuerza y vigor, al menos en sus expresiones más extremas. Pero algo distinto ocurre con el miedo. El miedo es una sensación tan íntima, tan personal, que es difícilmente censurable en una sociedad democrática. Y si su censura es difícil, lo es mucho más el autocontrol. El miedo, como mecanismo de autodefensa que ha permitido al hombre sobrevivir durante miles de años, está enraizado en lo más profundo de nosotros, y los políticos lo saben.

Ya no centran sus esfuerzos en llenar nuestros bolsillos confiando en ganar así nuestro voto, saben que esa codicia es fácilmente controlable, aún más conociendo la falta de memoria de la clase política en lo que a promesas se refiere. En lugar de eso, intentan hacer surgir nuestro miedo. Miedo al desconocido, al extranjero, al delincuente, al ladrón, para después ofrecernos seguridad contra aquellos que atacan nuestras costumbres, roban nuestras casas, violan a nuestras hijas y apuñalan nuestras espaldas. Todos estamos a su merced, expuestos a todo riesgo, cada día de nuestra vida, cada minuto de nuestros días. El crimen y el desorden inundan nuestras calles y necesitamos alguien que nos ayude, que nos protega, que aprese a los malvados y expulse a los delincuentes. Pero, menos mal, ellos están ahí. Ellos nos salvarán, sólo debemos darles nuestro voto. Así de fácil. Con ellos gobernando, las calles respirarán tranquilidad, nuestras familias serán libres y nuestra espalda estará protegida. No importa nada más. Porque con miedo no se puede vivir.

3 Comentarios »

  1. Tu artículo coincide en sus conclusiones con algunas de las dadas por Michael Moore en su documental-película “Bowling for Columbine” (recomiendo verla). He de decir, también, que las comparto. El miedo es una forma de hacernos aceptar que nos recorten nuestros derechos civiles y nuestra libertad con el fin de “protegernos”. El uso del miedo siempre ha sido uno de los mecanismos de acceder al poder de los gobiernos fascistas.

    Un muy buen post, te felicito.

    Comentario por Sergio — Febrero 22, 2008 @ 1:25 pm

  2. Mi historia de amor con un hombre negro.

    http://sinblancaporelmundo.wordpress.com/2008/01/08/mi-amante-afrocaribeno/

    Comentario por sinblancaporelmundo — Marzo 14, 2008 @ 7:49 am

  3. Completamente de acuerdo, con el miedo se pueden movilizar masas, y si no fijáos el poder que tiene la Iglesia católica, o los dirigentes de cualquier otra religión.

    Si me permites te enlazo a mi blog, si no es molestia. Saludos.

    Comentario por Pocomancha — Abril 14, 2008 @ 5:43 pm

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